TEÓRICOS CONTEMPORÁNEOS Y SUS REFLEXIONES SOBRE ÉTICA
Jenny Paola Rodríguez Holguín
“La no violencia lleva a la más alta ética, lo cual
es la meta de la evolución. Hasta que no cesemos de dañar a otros seres vivos,
somos aún salvajes”.
Thomas Alva Edison…
Continuando con la temática anterior en la siguiente
entrada, hablaremos un poco sobre algunos de los principales teóricos y
reflexiones sobre ética, contemporáneos.
Antes de iniciar, es necesario aclarar que existen
unos llamados modelos de justificación moral,
los cuales están basados en sistemas éticos
que justifican las actitudes morales. Básicamente son los tres siguientes:
Éticas teleológicas.
Éticas deontológicas.
Éticas dialógicas.
ÉTICAS TELEOLÓGICAS…
Están orientadas hacia la consecución de un fin
-----------> sustentan que “la vida
humana tiene una finalidad”, por ello son llamadas teleológicas, dicho fin
consiste en “la búsqueda de la felicidad”.
Argumentando que los hombres somos participes de una
naturaleza humana que nos lleva a desear la felicidad, y en consecuencia la
tarea moral consiste en hallar los medios adecuados para lograr ese fin, que es
nuestro bien máximo.
Razón por la que debemos seguir el código moral que
nos ayude a alcanzar la felicidad.
Existen tres tipos de éticas teleológicas:
Eudemonismo.
Hedonismo.
Utilitarismo.
Eudemonismo…
Su principal exponente es el gran filósofo Aristóteles.
Su término deriva del termino Eudaimonia = que
significa Felicidad.
Argumenta que “ser
feliz consiste en autor realizarse ejercitando las disposiciones con las que
estamos dotados”, es decir realizando una contemplación, un ejerció de las
actividades intelectuales (pensamiento y argumentación). Puesto que “el ser humano es un “animal racional” y por
tanto su felicidad está en el uso de su facultad más propia, la razón”.
Todo lo anterior fundamentado en una virtud llamada
PRUDENCIA, que consiste en la moderación y elección del término medio, rechazando
los extremos es decir los (excesos o defectos / y las insuficiencias).
Siendo entonces “la
felicidad una actividad del alma conforme a una virtud perfecta”…
Hedonismo…
Sus principales exponentes son Epicuro y Lucrecio.
Argumentan que “la
felicidad consiste en el placer”.
Por tanto su código moral se basa en la búsqueda del placer y rechazo del dolor.
Identificando diversos tipos de placer: sensible,
conectado con la amistad, uso del intelecto, sentimientos y auto realización. Puesto
que “el placer es el principio y el fin
de la vida feliz, ya que es el primero de los bienes conforme a la naturaleza”.
Dicha actividad supone una moderación del placer.
Además Epicuro distingue 3 tipos de deseos:
Naturales y
necesarios: “quien vive siempre
conforme a la naturaleza, es siempre rico”.
Naturales y no
necesarios: nacen del deseo de
variar y deben ser moderados por la prudencia.
No naturales ni
necesarios: nacen de las opiniones
de los insensatos que no satisfacen con lo que tienen y se afligen con lo que
no tienen.
Utilitarismo…
Sus principales exponentes son Jerem Benthan – John S.
Mill.
Argumentan que “el
móvil de la conducta humana está en la búsqueda del placer, pero su adquisición
no se entiende como un logro del individuo singular, sino de la sociedad: la
felicidad consiste en el bienestar de los muchos”.
Por tanto, el criterio racional que hemos de
utilizar para apreciar la moralidad de un acto es la consideración de las
consecuencias que se derivan de el, para la felicidad humana.
Basándose así en el siguiente principio: “la máxima felicidad posible para el mayor número
posible de personas”.
Por ello: se busca el interés de una colectividad,
una acción se aprueba o no en función del aumento o disminución de la felicidad
de la parte interesada y una acción entonces es buena, en la medida en que
conduzca a la felicidad de una colectividad.
ÉTICAS DEONTOLOGICAS…
Su principal exponente es el filósofo Kant.
Fundamentan la acción
moral en el deber.
Y entonces, es buena aquella acción que se efectúa
solo porque es un deber realizarla y no por otro motivo (ya sea por miedo, por
obtener un premio, por placer o por su utilidad).
Particularmente involucra unos términos como:
Heteronomía: que significa recibir de otro la ley. Apuntando que
en todos los casos la moral es heterónoma porque su fuente no es el propio
individuo.
Autonomía moral:
que establece que la moral no solo
se encuentra en el propio individuo, sino que además procede de el: el
individuo no se da a si mismo su propia norma moral estableciéndola desde su
racionalidad.
“el origen y
fundamento de la norma moral reside en la razón (practica).
Por lo que,
es necesario “actuar conforme al deber,
el cual se determina en función de criterios estrictamente racionales”. Y además
cabe mencionar que en esta ética no cabe
el interés propio ni el egoísmo, sino solo la buena voluntad de actuar de
acuerdo al deber.
Se habla de una ética formal y autónoma.
Regida en un principio ----> imperativo categórico.
Basada en:
“obrar solo según
aquella máxima que puedas querer que se convierta al mismo tiempo en ley
universal”.
“proceder de
modo que trates a la humanidad tanto en tu persona, como en la de los demás,
siempre como un fin en sí mismo y nunca como un medio.
ÉTICAS DIALOGICAS…
Sus principales exponentes son K.O Apel y J.
Habermas.
Argumenta que las normas morales han de set fruto de
un acuerdo basado en el dialogo argumentativo en condiciones de igualdad entre
personas racionales y libre.
Se entiende así, que no es una sola persona quien ha
de comprobar si una norma es universable, sino que han de comprobarlo todos los
afectados por ella, utilizando la razón discursiva, es decir, el dialogo
racional.
Por tanto se
habla de una comunidad ideal de dialogo como un espacio de discusión que no
admite la represión o la desigualdad.
Dicho diálogo racional posee las siguientes reglas según
Habermas:
° Cualquier sujeto capaz de lenguaje y acción puede
participar en el discurso.
° Cualquiera puede problematizar cualquier afirmación.
° Cualquiera puede introducir en el discurso cualquier
afirmación.
° Cualquiera puede expresar sus posiciones, deseos y
necesidades.
° No debe impedirse a ningún hablante hacer valer
sus derechos establecidos en las reglas anteriores, mediante coacción interna o
externa al discurso.
“finalmente en
las éticas dialógicas el hombre moralmente bueno es aquel que se haya dispuesto
a resolver las situaciones de conflicto mediante un discurso, argumentando un
dialogo encaminado a lograr un consenso, y se haya dispuesto a sí mismo a
comportarse como se haya decidido en ese consenso.

